«¡Cuántas veces me sangraron las manos de lavar pañales con cinco hijos y sin lavadora!». En un cuarto piso del número uno de la plaza Zaramaga, Teresa Pontón, 74 años, gallega de Monforte de Lemos, echa la mirada atrás y cuenta pequeñas anécdotas de un sufrimiento silencioso, resignado, el de todas las mujeres del barrio…