Correo Los vecinos amenazan con denunciar al Ayuntamiento por prometerles acabar con las filtraciones y «no hacer nada» Los vecinos que viven junto a la plaza de los ‘pisos rojos’ de Sansomendi están hartos. El asombro de principios de año, cuando comprobaron que la reforma realizada en el recinto en 2007 no había subsanado las filtraciones «persistentes» que afectaban a los garajes, se ha transformado ahora en enojo. Y mucho. Tanto que amenazan con denunciar al Ayuntamiento si no arreglan los numeroso desperfectos que, según los residentes, presenta la obra.
«Hace un año, el alcalde vino al barrio y dijo que trataría los problemas que teníamos. Pero ha pasado el tiempo y en el Consistorio nadie sabe nada. Es lamentable la dejadez municipal, nos están tomando el pelo y los vecinos exigen soluciones», explica Antonio Estébanez, miembro de la asociación Huetos-Montal. No es para menos, ya que la pugna viene de largo. Las casas, ubicadas entre la Avenida de los Huetos y Paula Montal, las construyó a principios de los 80 la extinta sociedad municipal Vimuvisa -Viviendas Municipales de Vitoria SA-, y desde el principio los residentes denunciaron «desperfectos» en pisos y en la plaza central, de titularidad privada pero de uso público.
En 2005, las 438 familias que viven en estos edificios recibieron buenas noticias. Justo cuando iban a llevar a los tribunales al Ayuntamiento, el equipo de gobierno municipal, en manos populares, anunció que encargaría la remodelación de la plaza, que contaría con pavimento de hormigón impreso, juegos infantiles, mobiliario urbano y jardineras. Las máquinas llegaron a finales de 2006 y las obras terminaron «el otoño siguiente». La remodelación fue realizada por Opacua, la constructora a la que el Consistorio intentó vetar de sus concursos tras la polémica de los apartamentos tutelados de Etxezarra.
«Indefensos»
Desde el primer momento, el resultado no convenció a los residentes, que siguen criticando «numerosos defectos de obra, las terminaciones son nefastas, las baldosas de las paredes tienen fallos, faltan jardineras, bancos y papeleras, pero lo peor es que continúan las filtraciones y humedades en los garajes», enumera Estébanez.
Para poder poner punto final a este culebrón, la primera medida que adopten será remitir al Ayuntamiento un requerimiento notarial desglosando todos los defectos «para ver si responde y hace algo, porque nos sentimos indefensos». De lo contrario, los residentes están dispuestos a llegar hasta los tribunales «si hace falta», y también anuncian movilizaciones.

Utzi erantzuna

Zure e-posta helbidea ez da argitaratuko. Beharrezko eremuak * markatuta daude