blogurbanismo En enero se sabrá qué y a quién se pregunta. Estamos ante el diseño de un proceso de participación ciudadana, éste es para la reforma del tramo central de la Diagonal, el que va de la glorieta Francesc Macià hasta la plaza de las Glories, y que últimamente es fuente de muchas discusiones ya que las obras van a ser difíciles por las irregularidades y complejidad urbanística de la avenida.
La iniciativa de una consulta popular ha venido desde Esquerra Republicana durante el pleno del pasado viernes. El gobierno aceptó la propuesta. Jordi Portabella (ERC) declaraba sin embargo que un proyecto de esta envergadura tenía que someterse a un referendo vinculante, es decir que las decisiones tomadas desde el Ayuntamiento se ciñen a las propuestas o alegaciones que salen de la participación ciudadana.
Sin embargo, Carles Martí (primer teniente del alcalde) ya aclaró que si la idea de un referendo es necesaria, no sería vinculante, la decisión última la tendrá el gobierno que es quien detiene el poder legal de decisión “se trata de una consulta, no de la toma de decisión”.
Ahora se trata de definir quién podrá participar en la consulta, teniendo en cuenta que la normativa del consistorio establece que “el resultado de la consulta ciudadana se tomará en consideración, siempre que la participación sea como mínimo del 50% del padrón de las personas mayores de 16 años…” y qué tipo de procedimientos o metodologías se utilizarán para recoger sugerencias y alegaciones al proyecto.
Paralelamente al diseño de la participación ciudadana, se creará una oficina que tendrá como objetivo estudiar la conexión entre los dos tranvías (la línea Trambaix y la línea Trambesós) y que tendrá un plazo de nueve meses para hacer una propuesta concreta en el tramo indicado.
El plan urbanístico prevé la reconversión de parte de la Diagonal en un bulevar urbano más accesible a los peatones así como la construcción de una zona de aparcamiento bajo tierra, ya que se ha observado una ausencia de plazas de aparcamiento en la zona. Esto quiere decir también más superficie peatonal, más superficie para bicicletas y para transportes públicos, y menos para los coches.
El Ayuntamiento quiere dar fuerza a la idea de una “Diagonal del siglo XXI” y así se ha expresado desde un principio, debe ser un modelo de calle en armonía con su entorno y sus habitantes. Por ello también es importante la presencia de espacios verdes y las hileras de árboles.
Ramón García Bragado, responsable de Urbanismo del equipo de gobierno del alcalde Jordi Hereu, y citado en numerosas ocasiones en los últimos meses por los proyectos o decisiones urbanísticas que se toman en la ciudad condal, estará al mando de este proyecto, junto con el arquitecto jefe. La oficina de estudio integrará técnicos de urbanismo, personal de áreas de infraestructuras, movilidad, parques y jardines, paisajistas y especialistas en medioambiente.
Una vez dibujado el proyecto, se contratará a un “grupo impulsor”, para llevar a cabo y asegurar el buen desarrollo de la participación ciudadana

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