DNA La fiscal coordinadora de menores de Vitoria, Carmen Cotelo, lleva tres años a vueltas con el polémico traslado del centro Zabaltzen. Confiesa que, ante la saturación de las instalaciones de Cruz Roja, cualquier otra ubicación le parecía oportuna. Ya se tratara de Nanclares, Pobes, Armentia o Coronación, lo urgente era tomar decisiones y ofrecer “una casa adecuada” a los menores extranjeros en situación de desprotección. Tras las continuas noticias esperanzadoras sobre el cambio, a las que se ha respondido con proyectos fallidos, Cotelo cree que por fin se marcha por el camino adecuado para que, al instalar el servicio en la Fundición Molinuevo, se supere este conflicto. De una vez por todas.
¿El traslado del centro de menores Zabaltzen es el cuento de nunca acabar?
La situación empezó a resultar problemática en 2005. Zabaltzen siempre ha sido un centro provisional, y así se veían sus instalaciones, por eso se pensaba que el tema se cambiaría pronto. Pero ya desde hace tres años comprobamos cómo esa provisionalidad se hacía cada vez más estable.
Durante la pasada legislatura, el PP defendió el traslado del centro de Cruz Roja a la zona rural. ¿Lo veía como un paso adelante?
A mí me da igual que esté en un medio rural o urbano. Lo que me importa es que esos menores tengan unas condiciones de vida dignas. Desde 2005 he oído muchos anuncios de traslado; por eso siempre hemos estado pendientes de qué pasaba.
¿Eso no genera suspicacia? Se ha hablado de tantas posibilidades que no han salido adelante…
No. Lo que generaba era esperanza.
El caso, sin embargo, ha empeorado este año con la llegada de muchos más menores. En ocasiones se ha superado la treintena de acogidos.
En 2005 las condiciones ya eran malas, pero no había la saturación que se ha detectado en el centro en los últimos meses.
Esa saturación fue una de las conclusiones del informe que realizó la Fiscalía tras una visita al centro el día 6 de junio. La noticia llegó una jornada después de que la Diputación pidiera más colaboración institucional. ¿Era el momento adecuado?
La Fiscalía vela por que el menor tenga unas condiciones dignas. Que tenga derecho a una casa en condiciones normales de habitabilidad. Para comprobarlo, se hacen estas visitas al menos una vez al año. La política educativa es cuestión del Área del Menor de la Diputación, pero todo lo referente a defender los derechos del menor es materia nuestra.
En ese informe también se criticó, sin embargo, la falta de un proyecto educativo.
Si unos padres dejan que sus hijos salgan de casa a las 9.00 horas y regresen a las 21.00, ¿estamos hablando de un proyecto educativo? Está claro que el lugar es inadecuado y ese ejercicio de paterfamilias por parte de quienes gestionan el centro, deficiente.
La Fiscalía trasladó esta saturación a la Fiscalía General del Estado y se planteó medidas cautelares. El diputado general, Xabier Agirre, criticó que esta decisión llegara ahora y no antes. ¿Le ha dolido esa insinuación?
Sí. Para qué voy a decir que no. Pero no vamos a contestar a estas palabras. En 2005 ya se mandó a Madrid una primera acta de inspección dando cuenta de estos hechos. Pero, en ese momento, la Fiscalía General del Estado carecía de un fiscal de sala de menores. Ahora está más centralizado el servicio, y la toma de medidas resulta más sencilla.
¿La voz de la Fiscalía debe ser un referente para que los partidos alejen este tema de la discusión política?
Ojalá.
¿Cómo es la relación entre la Fiscalía y la Diputación?
Siempre ha sido buena.
Tras la reunión del pasado 1 de julio entre ambas instituciones, la Diputación afirmó que las deficiencias habían sido satisfechas y la Fiscalía dio por buenas las mejoras. ¿Hay clima de entendimiento?
Debe haberlo. No se nos puede ver como al enemigo, porque no tenemos otro interés que velar por los derechos de los menores y que cada uno cumpla sus obligaciones.
¿Las medidas cautelares que se barajaban desde la Fiscalía se han descartado? Se habló incluso de la posibilidad de que se cerrara Zabaltzen…
Se evaluó la posibilidad del cierre. Pero, ahora mismo, estas medidas están aparcadas.
Si no se cumplieran los acuerdos, ¿se volvería a abrir la puerta de esas medidas cautelares?
Evidentemente. Pero ahora la situación, a nuestro modo de ver, es la correcta. En una semana ya se han llevado a cabo las obras necesarias. El compromiso es abrir Molinuevo cuanto antes, comprobar cómo funciona Estíbaliz y no saturar Zabaltzen. Y reacondicionarlo. Parecía un almacén compartimentado, y tiene que ser un hogar. Debe tener unas características similares a otros centros de protección alaveses, que son muy buenos.
Aunque se abra Molinuevo, ¿qué le parece que Cruz Roja siga abierta?
Lo veremos cuando llegue el momento (sonríe).
Da la sensación de que no se cerrará nada ante la posible llegada de más menores. ¿Espera una avalancha durante este verano?
Sí. No me atrevería a decir que será avalancha, pero no creo que esta situación vaya a ir a mejor.

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