Correo La sorpresa y el malestar causados en el Ayuntamiento por el incremento del coste que puede sufrir el parking subterráneo previsto en El Campillo se ha traducido en un requerimiento urgente al equipo redactor del Plan especial de reforma interior (Peri) del Casco Viejo, que encabeza el arquitecto Juan Adrián Bueno. El experto deberá explicar el próximo martes el espectacular encarecimiento del proyecto, que deja en el aire su construcción.
Los miembros de la Agencia de Renovación Urbana quieren esclarecer las dudas planteadas y el desfase de cifras, que se han disparado de forma sorprendente. Y es que de los 9,3 millones previstos por los autores del Peri, se ha pasado a los 16 ó 19 millones, según las propuestas presentadas por las dos empresas que optan a levantar el parking. Un aumento que pone en serio peligro la viabilidad de uno de los proyectos estratégicos para la recuperación deñ Casco Viejo.
El teniente de alcalde y responsable del área de Urbanismo, Juan Carlos Alonso, ha citado a los técnicos a una reunión extraordinaria del consejo de administración de la agencia municipal.
«Contradicción»
Se da la circunstancia de que una de las dos empresas que se presentaron al concurso está liderada por el propio Juan Adrián Bueno, que pretende construir el parking junto a las firmas Sarkis, Ciudad City y Euroestudios. Sin poner en cuestión la legalidad de su participación, el responsable de Urbanismo no eludió su sorpresa por «la contradicción» que presentan las cifras barajadas.
La inquietud manifestada por el teniente de alcalde, compartida por el resto de los grupos municipales al hacerse públicos los números, le llevó a cuestionar la viabilidad del aparcamiento «He caído en una depresión al conocer los datos», dijo Alonso.
Cuatro días después, el propio alcalde dudaba aún más del estacionamiento. «El concurso convocado por el Ayuntamiento puede quedar desierto. Sinceramente, no me imagino otra solución», aseguró Lazcoz en una entrevista televisiva en Álava 7. «Una plaza de aparcamiento en el Casco Viejo no puede costar 43.000 euros, casi ocho millones de las antiguas pesetas, como valdría si al final adjudicáramos las obras», explicó

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