Diario de Noticias de alava Agosto sigue siendo sinónimo de vacaciones, razón por la que muchos negocios aprovechan para bajar la persiana. Esta situación también se da en el Ayuntamiento con el cierre, por ejemplo, de los centros cívicos. En otros casos se habilitan servicios de guardia para atender las urgencias. Pues bien, un informe del Departamento de Intervención Social alerta contra esta forma de funcionar y resalta la necesidad de que la ventanilla de los servicios sociales abra en verano como si de otro mes cualquiera se tratara. Consideran que un dispositivo de atención urgente no puede sustituir a aquel que cubre las necesidades de tratamiento durante todo el año. Se trata de problemáticas de índole económico, asistencia a personas mayores, vivienda, desajustes convivenciales que dificultan la inserción social o malos tratos. Por ello, teniendo en cuenta los casos atendidos el pasado mes de agosto, el área de Intervención Social aboga por que para agosto de 2008 se pongan en marcha dispositivos que garanticen parcialmente la atención ordinaria, con ventanillas abiertas en los centros cívicos que abren en agosto y habilitando una atención centralizada. Asimismo, el informe plantea la necesidad de poner en marcha más servicios sociales de base de cara al futuro.
Razonan su propuesta argumentando la existencia de problemáticas que sólo pueden tramitarse de forma ordinaria, lo que obliga a los usuarios a esperar a que llegue septiembre y se reabra el servicio social de referencia en su centro cívico. “Debe tenerse en cuenta si se cierra, no pueden realizarse planteamientos integrales”, apuntan.
perfil de los usuarios En agosto, los servicios sociales de urgencia atendieron a 635 personas a las que diagnosticaron 643 problemáticas y se les aplicó 417 recursos. Dificultades económicas y de inserción social son las razones principales que llevaron a estos ciudadanos a solicitar ayuda. En el primero de los casos se apunta también la incidencia negativa que tiene el cierre del Instituto Foral de Bienestar Social de la Diputación, encargado de gestionar las ayudas tramitadas desde el Ayuntamiento, lo que hace que en algunos casos no lleguen las prestaciones a los usuarios.
Malos tratos, desajustes convivenciales, soledad, falta de vivienda e incapacidad para valerse por sí mismos son también problemáticas que se repiten. Sobre el perfil de los usuarios, el informe resalta cómo la mayoría son hombres solteros, que viven solos.

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