gara La buena disposición de quienes integran la comisión de fiestas de porrontxo, en Egia, y su objetivo de que finalmente se celebren las fiestas, ha salvado finalmente la situación. medio centenar de agentes municipales se presentaron ayer en la calle tejería con intención de llevarse, por la brava, las txosnas que se iban a montar. los vecinos solventaron el problema
No es la primera vez que distintos departamentos del Ayuntamiento de Donostia que tienen algo que ver con las fiestas en los barrios pretenden «cargarse» las fiestas de Porrontxo, en Egia, unas de las más carismáticas. Tras aceptarse el pasado año las exigencias del Ayuntamiento «mediante amenaza» en relación con la subvención o el permiso, CAT y Comisión de Fiestas se comprometieron a reunirse al inicio de 2007 para zanjar diferencias con tiempo y llegar a acuerdos.
La Comisión de Porrontxo planteó por escrito y registró en febrero su plan para recuperar la ubicación originaria de txosnas y escenarios. Tras varios intentos por reunirse con la responsable del CAT, María Jesús Torres, la Comisión ha cumplimentado los requisitos relacionados con plazos, documentación y permisos. «Hasta en doce ocasiones hemos estado en el Ayuntamiento, con intención de reunirnos, pero nadie nos ha recibido», explicó ayer una integrante de la Comisión.
El pasado viernes, a falta de seis días para el inicio de las fiestas, la Comisión de Porrontxo recibió el permiso y un escrito para instalar siete txosnas, en lugar de las ocho solicitadas, cuatro de ellas en Plaza Haundi y tres en Tejería.
Con muy buena voluntad, la Comisión de Fiestas decidió, con carácter urgente, aceptar la colocación de siete txosnas, tal y como exigía el Ayuntamiento. Sin embargo, como en Plaza Haundi continúan las obras, lo que no permite instalar más de tres txosnas en este espacio, los vecinos decidieron mantener tres en la plaza y ubicar cuatro en Tejería. Para sustentar la decisión, la Comisión ha contado con el apoyo del responsable de la oficina de Correos ubicada en este último emplazamiento, del establecimiento hostelero situado allí, toda vez que la distribución propuesta no supone pega alguna para el paso de vehículos a garajes o para los peatones.
Esta propuesta estaba además sustentada por miles de firmas de vecinos de Egia, toda vez que son 45 las cuadrillas y medio millar las personas que, de una manera u otra, trabajan en favor de las fiestas de Porrontxo.

A falta de políticos, policía

Así las cosas, los problemas volvieron a surgir el pasado lunes, cuando comenzó el montaje de txosnas. Aparecieron policías municipales a quienes se demostró que no cabían cuatro txosnas en la plaza y se les explicó cuál era la solución propuesta por parte de los vecinos.
Pero fue ayer cuando la situación se tensó, al aparecer una docena de vehículos de la Policía Municipal con varias decenas de agentes -junto a ellos algunas dotaciones de ertzainas con los peloteros- que pararon la labor de los vecinos que se afanaban en el montaje, a quienes dijeron que se iban a llevar las txosnas porque la distribución no se correspondía con lo indicado por el Ayuntamiento.
«No nos merecemos esto», manifestó la Comisión de Porrontxo en una nota de prensa hecha pública con posterioridad. «Si queremos mantener lo que hemos propuesto es porque no se nos ha ocurrido de otra manera y, si la hay, habéis tenido tiempo de sobra para hablar con nosotros», manifestaron a continuación. Detrás de la actitud municipal se sitúa, a juicio de los vecinos, «una falta de respeto absoluta» a su trabajo en y por el barrio, así como muy poca credibilidad en relación con la participación ciudadana «que dicen defender».
Sin embargo, la actitud abierta y constructiva de quienes integran la Comisión de Fiestas, y sobre todo, las ganas porque Porrontxo pueda desarrollarse sin problemas, -«una vez al año, durante cuatro días, queremos pasarlo bien todos juntos, mayores, jóvenes y niños»-, facilitó ayer una solución al problema surgido por la falta de acercamiento y claridad por parte de los responsables municipales.
Dos txosnas en la parte de arriba de Tejería y otras dos en la parte de abajo. Esa fue la solución final aceptada por las partes, no sin que quedara una vez más en evidencia la falta de voluntad institucional por ponerse a la altura de los vecinos.

Utzi erantzuna

Zure e-posta helbidea ez da argitaratuko. Beharrezko eremuak * markatuta daude