Diario de Noticias de Alava Crónicas y croniquillas periodísticas, dicen y no acaban, del buen hacer y del resultado de las fiestas patronales y de nuevo, del excelente criterio de nuestros visitantes, respecto a la ciudad y como no podía ser por menos, de su Casco Medieval. Congratulations . Pero aún bañados en complacencia y halagos, los vitorianos y gasteizarras de la vieja aldea de la colina vuelven a encontrarse, disipado el embriagado tufillo festivo, con las mismas o más lamentables, por contraste acaso con la alegría festiva, carencias y deficiencias en su vivir diario.

Cinco días de halagos y trescientos sesenta de penuria. Porque si la Historia pasada la hemos pulido y abrillantado hasta el esplendor, la pequeña historia del día a día sigue sumida en la penuria social y en la deficiencia. Cierto es que de ella, como de las grandes batallas, se habla más de quien la dirige que de sus soldados. Y volvemos a topar, con más irritación y desaliento si cabe, por el paso del tiempo sin soluciones y un oscuro horizonte.
Y así nos encontramos con un renovado Cantón del Seminario, con una interminable escalinata, a la que a última hora se les ha ocurrido incorporar una rara rampa lisa, situada a 30 centímetros de la barandilla, con lo que la han convertido, no solo en inútil, sino también en peligrosa. ¿Para cuándo la rampa mecánica de acceso al Centro de Salud, o sólo se nos van a ofrecer parches y remiendos? Hemos comprobado, un poco por casualidad, la bondad de esas rampas lisas que con un barandado junto a ellas facilitan el transito de coche de niños, carritos de la compra y el caminar de los ancianos.
Como vecino del barrio, he llegado a sentir verdadero sonrojo, ante los visitantes, por el lamentable estado de suciedad de la Plaza de Eskoriaza-Eskibel derivado del riego de los botellones y que al carecer de acceso para las máquinas se convierte en acumulable.
La Asociación Cultural y Deportiva El Campillo, asimismo, denuncia el lamentable estado de no conservación de las zonas lúdico-deportivas de este Barrio con un Polideportivo o Plaza Multiusos, como gustan llamarlo los técnicos -siempre ellos para frenarlo todo- desapacible, abierto a los cuatro vientos en lo más alto de la Ciudad y desde hace trece meses con cinco espléndidas goteras que impiden y que por falta de atención personal, se cierra todos los fines de semana, impidiendo la actividad deportiva en él. El lamentable estado del recién estrenado Parque Infantil que se ha dejado de usar por los padres por estar su piso permanentemente cubierto de gravilla proveniente de los bordes que rodean el césped y que lo convierte en peligroso para los niños.
Pero no acaban aquí nuestras negaciones, ya que el bonito frontón cubierto de la antigua Escuela de Aprendices que por acuerdo con sus propietarios el Ayuntamiento puso en servicio y que acogía diariamente a los aficionados en la práctica de este deporte, así como a la Escuela Infantil de Pelota del Barrio, cesó en Abril su uso, ante la inhibición municipal a la reposición de una plancha de plástico de su cubierta que el viento se llevó en dicho mes. ¿Justifica sólo esto que no es ni mucho todo, nuestro titular?
Disculpad estimados lectores que tratemos de convertiros en nuestro paño de lágrimas, pero sin duda necesitamos desahogar nuestra acumulada indignación.
Rafael Ruiz de Zarate
Asociación de Vecinos Barrenkale

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