El correo Denuncian el «deterioro social» que sufre este barrio vitoriano y reclaman al Ayuntamiento que tome medidas «Preocupados». Así se encuentran los vecinos de Coronación ante la quema indiscriminada de vehículos que padece el barrio. Uno o más pirómanos han incendiado una veintena de coches desde comienzos de 2007. El último episodio se vivió la madrugada del sábado al domingo. Los vándalos introdujeron un plástico o papel encendido en la rejilla del radiador de un Fiat Stilo que se encontraba aparcado en la calle Eulogio Serdán. Como consecuencia del sabotaje, el vehículo resultó calcinado en su parte delantera. Ese día, los gamberros intentaron, además, dar fuego a otro vehículo sin éxito.

«Parece mentira que todavía no hayan pillado a los responsables de estos actos criminales», se lamentaban ayer los vecinos, que prefieren mantener el anonimato por el cariz que está adquiriendo la situación. Y es que el ‘modus operandi’ parece ser siempre «similar». «Actúan la noche del viernes y sábado y suelen bajar desde la colina del Casco Viejo por Eulogio Serdán», relataba el propietario de un bar.
Los vecinos se quejan, asimismo, del «grave» deterioro social que sufre el barrio. Los vándalos ya no se limitan a hacer de las suyas los fines de semana, según explican. Así, «muchos» conductores se han llevado la desagradable sorpresa de encontrarse las lunetas y los espejos de sus vehículos rotas también entre semana.
«La gente ha optado por alquilar plazas de garajes en otras zonas de Vitoria, ya que la mayoría de las casas del barrio no disponen de aparcamiento», relata un comerciante. Los vecinos aseguran que los robos, el trapicheo y las agresiones verbales «van a en aumento». Según dicen, entre los «muchos» inmigrantes que se han establecido en Coronación y el Casco Medieval, «hay algunos que no saben comportarse ni respetar a los demás». Por ello, reclaman «más» policía y vigilancia.
«Sin conciencia»
Las asociaciones de vecinos Errota Zaharra y Gasteiz Txiki se reunirán con los afectados por los sabotajes a principios de septiembre para analizar la situación, según confirmó a EL CORREO un portavoz. «Nos habría gustado hacerlo antes, pero las fechas se nos han echado encima», detalló.
Las agrupaciones de vecinos no habían tomado cartas en el asunto hasta el momento, porque veían los ataques como algo puntual. Sin embargo, la «escandalosa» cifra ha provocado que reconsideren su postura. Y es que las propias víctimas se han acercado a los responsables vecinales para solicitarles ayuda. «El daño que está haciendo el pirómano es tremendo», según indicaba ayer Javier Martínez de Robles, miembro de Errota Zaharra. No en vano, los seguros no cubren este tipo de incidencias con carácter general.Y la mayoría de los afectados son personas «trabajadoras» con «pocos» recursos.
Entre ellos, Sonia Estévez, de 29 años. La parte delantera de su Renault Clio resultó calcinada hace dos meses. «Todavía no he arreglado el coche porque estoy a la espera de ver si el consorcio de seguros me cubre el coste, unos 10.000 euros», explica. Aunque, según le ha informado su compañía, la poliza no cubre los actos vandálicos.
Errota Zaharra atribuye los ataques a «un individuo sin conciencia». «Está claro que no se trata ni de kale borroka ni de enfrentamientos entre vecinos», detalla el portavoz. La asociación alerta de que el riesgo de sufrir ataques «indiscriminados» afecta a «todos». Los vándalos también han actuado en Lakua y Ariznabarra. En Vitoria se han contabilizado 28 sabotajes este año.
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