Diario de Noticias de Alava Está usted subiendo a una zona radioactiva”. “Por su salud le recomendamos que no transite por este barrio”. Estas son algunas de las frases de advertencia que aparecen en los carteles sin firma que han sido colocados en distintos puntos de Llodio señalando el acceso a Larraño. En ese barrio se encuentra una polémica antena de telefonía que, además, contiene los reemisores de los canales privados de televisión.

Los vecinos de esta zona residencial han mostrado en reiteradas ocasiones ante el Ayuntamiento su disconformidad por la existencia de esta instalación tan cerca de sus domicilios. Ahora, han adoptado una medida más llamativa; a través de estos carteles de protesta informan de que “las radiaciones emitidas por las antenas de telefonía móvil son seriamente perjudiciales para la salud” y aseguran que “la exposición continua del cuerpo puede producir serios trastornos en el organismo, el cáncer e incluso la muerte”. Por eso, recomiendan a los viandantes “no transitar por el barrio”.
Fue en el año 1996 cuando el Ayuntamiento de Llodio firmó un convenio con Retevisión para instalar una antena en esa zona y facilitar así la señal de las cadenas de televisión. La compañía colocó con posterioridad instalaciones de telefonía móvil en esa infraestructura.
Unos años después, y ante la desconfianza que este tipo de instalaciones estaba generando entre la población, el Consistorio encargó la realización de una serie de mediciones sobre la intensidad de las ondas electromagnéticas emitidas por las antenas que se encuentran instaladas en los barrios de Lateorro, Larraño, Gardea y Pintor José Arrue. Según informó en su día el Ayuntamiento, el nivel de emisión de estas instalaciones se encuentra “dentro del límite permitido por la ley”.
Pero eso no fue todo, ya que el pleno de la Corporación acordó, en junio de 2001, suspender la concesión de licencias de implantación de antenas a las compañías de telefonía móvil como medida de prevención ante la alarma social suscitada por los posibles riesgos para la salud que podían llegar a generar las ondas electromagnéticas. Fue una medida cautelar y provisional que se mantuvo hasta que en noviembre de 2003 fue aprobada una ordenanza municipal reguladora de las instalaciones radioeléctricas pertenecientes a las redes de telecomunicaciones. Sin embargo, todas estas actuaciones de control y regulación no han cumplido las expectativas de los vecinos del barrio de Larraño.

Utzi erantzuna

Zure e-posta helbidea ez da argitaratuko. Beharrezko eremuak * markatuta daude