EFE 20 minutos. Temen que crezca la inseguridad en las calles del barrio. Hace unos años, los residentes pidieron varias veces la marcha de los comerciantes. Vecinos y comerciantes de Lavapiés han decidido unir sus fuerzas para evitar que los empresarios dedicados a la venta al por mayor, la mayoría de origen asiático, abandonen el barrio y trasladen sus negocios al un polígono industrial de Fuenlabrada; su temor es que, con su marcha, se incremente la inseguridad en esta zona de Madrid.

La presidenta de la Asociación Madrileña de Comerciantes, Empresarios y Vecinos del Distrito 12, Isabel García, que representa a residentes y empresarios de Lavapiés, explicó que muchos ciudadanos del barrio no quieren que los comerciantes orientales se marchen porque eso provocaría que una gran cantidad de locales quedaran vacíos y las calles se “desertizarían” y serían “más inseguras”.
García indicó que, desde que en 1992 comenzaran a llegar a Lavapiés los comerciantes chinos, el barrio ha mejorado y los niveles de delincuencia y de tráfico de drogas han descendido.
Ayudas frente a pérdidas
“Las calles recuperaron su vida y si ahora se van, volverán a perderla”, afirmó la presidenta de la asociación, quien señaló que los vecinos desean que los empresarios mayoristas de origen asiático tengan un local en la zona, que sirva de muestrario, y otro en Cobo Calleja para que las calles “no pierdan vida”.
Recordó que para que los comerciantes chinos se queden, el Ayuntamiento o la Cámara de Comercio deben “darles ayudas” con las que paliar sus posibles pérdidas derivadas de que sus clientes tengan que ver sus productos en los locales de Lavapiés e ir a recogerlos al almacén del polígono industrial de Fuenlabrada.
Las calles recuperaron su vida y si ahora se van, volverán a perderla
Esta situación dista mucho de la de hace unos años, cuando los residentes en el barrio de Lavapiés se mostraron varias veces en contra de la implantación de los comercios mayoristas en sus calles porque generaban gran cantidad de basura que se acumulaba en las aceras y porque dificultaban la circulación, entre otros problemas.
Mayoristas dudan
Sin embargo, algunas asociaciones que representan a empresarios del centro de la capital no comparten la opinión de los vecinos.
El vicepresidente de la Asociación de Comerciantes Mayoristas de Centro, Roberto Lamas, señaló que los residentes de Lavapiés “no están demostrando” que su deseo sea que estos empresarios se queden en el barrio. Aún así, si se mostró de acuerdo con ellos en que su marcha podría aumentar los niveles de delincuencia y marginalidad.
A este respecto, Lamas indicó que este incremento tendría más relación con el cierre al tráfico de Embajadores que con un posible cierre de los negocios mayoristas.
Según Lamas, Lavapiés tiene unas características determinadas que no se están teniendo en cuenta y sufre carencias en apartados como vivienda, centros de mayores o escuelas infantiles “mucho más importantes” que las posibles molestias que pueden generar los comercios mayoristas.

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