Hemen eta Munduan y Kutxitril Ateneoa.
Mucho les debe de asustar a los representantes municipales el Gaztetxe gasteiztarra cuando están maquinando de manera clandestina un plan para el futuro derribo del edificio, un plan que de ser público y notorio a muy buen seguro recibiría el más rotundo rechazo ciudadano. La semana pasada conocíamos las oscuras intenciones del ayuntamiento de demoler la casa de la colina amparándose en su supuesto estado ruinoso, y no podemos más que sumarnos a las miles de voces que, cada vez que las amenazas de desalojo se han cernido sobre el Gaztetxe, han salido en su defensa. De sobra son conocidas las multitudinarias muestras de apoyo que el proyecto autogestionado ha recibido cada vez que los planes municipales han amenazado su futuro y que le confieren una legitimidad de sobra demostrada.
Una de las más significativas fue el Gaztetxe Eguna, celebración que aglutinó a miles de personas en torno a la defensa de este espacio liberado.
Los responsables municipales que a falta de argumentos de peso con que hacer frente a la respuesta popular han recurrido habitualmente a argumentaciones tan poco democráticas como el conocido “porque no me gusta” esgrimido por el alcalde, nos sorprenden esta vez con un plan secreto para declarar en estado ruinoso y derribar las antiguas cocheras del obispado.

Como vecinas y como colectivo que desde hace años desarrolla su trabajo político y social en el barrio, hemos disfrutado del Gaztetxe como espacio de reunión, de debate, de formación y de ocio, y a lo largo de sus 19 años de andadura lo hemos visto madurar, crecer y convertirse en una auténtica escuela de la vida para las distintas generaciones que han pasado por allí. Pero además hemos conocido el trabajo desinteresado de muchas personas que, fuera de la lógica de esta sociedad de consumo en que vivimos, han ofrecido muchas horas de su tiempo en forma de trabajo voluntario para convertir lo que fuera un espacio realmente ruinoso en el centro social que es hoy en día. Vistos los resultados, dudamos mucho de que cualquier técnico medianamente profesional que se haya dado una vuelta por la Casa de la Colina pueda declararla en estado de ruina ciñéndose a parámetros puramente objetivos.
Pero a nadie se le escapa que tras esta amenaza de derribo se ocultan los intereses especulativos de unos señores muy alejados de la realidad y de las necesidades de este barrio, señores cuyas ruinosas mentes difícilmente puedan entender que hay gente que vive y se organiza al margen de sus parámetros economicistas. Su obcecación les impide entender que hay gente empeñada en construir otra realidad distinta de la suya de forma autónoma y autogestionada al margen de sus reglas impuestas, y que por más que nos quieran desahuciar no pueden evitar que simplemente existamos.
El Gaztetxe se ha convertido en un símbolo para mucha gente que disiente con el modelo de sociedad, y por consiguiente de ciudad, que desde el Ayuntamiento se nos esta intentando imponer. Sin duda ese espíritu disidente, creativo y autónomo sobrevivirá al edificio, pero hoy por hoy la defensa de la Casa de la Colina va más allá de sus cuatro paredes, es la defensa de un modelo de vida y en esa lucha nos tendrán a las miles de personas que de una u otra manera hemos formado parte de esa historia. Señores del Ayuntamiento, el Gaztetxe no esta en ruina, si aquí hay algo en ruina es vuestro modelo social, que se ha mostrado del todo incapaz de garantizar el bienestar y la felicidad de las personas. Déjense de secretismos y den la cara. Nos vemos en las calles.
Koldo Sagasti – Kristina Lopez de Robles – Pili Bengoa – Pedro Marques – Daniel Zugazagoitia – Sebas Lara –
Miembros de HEMEN ETA MUNDUAN y KUTXITRIL ATENEOA

Utzi erantzuna

Zure e-posta helbidea ez da argitaratuko. Beharrezko eremuak * markatuta daude