El Correo Español.
El partido socialista ha puesto su mirada en los bloques de casas que surgieron en Vitoria allá por los años sesenta, al calor del desarrollo industrial. Considera que cuatro décadas después de su construcción, muchas de ellas ya no reúnen las condiciones de calidad y «dignidad» necesarias para ser habitadas. Por ello, y con la vista puesta en las elecciones municipales y forales del próximo 27 de mayo, el PSE desveló ayer su ambiciosa propuesta para renovar un parque de en torno a 6.000
pisos distribuidos en seis barrios de la ciudad.
Bautizado como ‘plan renove de vivienda’, consiste en realojar a esas familias en casas nuevas que se levantarían en parcelas libres situadas en los mismos distritos en los que ahora habitan. Según una estimación realizada por los socialistas, las casas más deterioradas y, por tanto, susceptibles de acogerse al proyecto, se localizan en Ariznabarra (con unas 1.400), Zaramaga, con otra cantidad similar, Coronación (1.200), Adurza (1.000), San Cristóbal (800) y Arana (450).

El proyecto persigue reurbanizar las zonas más envejecidas de la ciudad, «de donde se marchan los jóvenes para vivir en Salburua y Zabalgana, y a donde se incorporan las familias con rentas más bajas y las personas inmigrantes», explicó el portavoz socialista en el Ayuntamiento y candidato a la Alcaldía de Vitoria.
Patxi Lazcoz concibe el plan como una intervención de índole tanto urbanística como social. «Queremos anticiparnos al futuro y proporcionar respuestas para evitar la exclusión de algunos colectivos ciudadanos y la creación de guetos». A su juicio, la capital alavesa no puede seguir creciendo con densidades constructivas como las de los nuevos barrios. Al mismo tiempo, cree necesario «evitar el desarraigo de las personas mayores» que residen en los distritos más deprimidos.
El plan ‘renove’ persigue, en definitiva, extender el modelo aplicado en Errekaleor, en donde el Ayuntamiento ha ofrecido a los vecinos abandonar sus viejos pisos y cambiarlos por otros a estrenar. En este caso, las casas se encuentran en otras zonas de Vitoria, dado que el barrio está llamado a ser engullido por Salburua.
Para que la propuesta socialista prospere, Lazcoz juzga «determinante», por un lado, lograr de manera previa la «concertación social» y, por otro, llevar a cabo un «análisis» y «diagnóstico» de las viviendas antes de poner en marcha las excavadoras.
Una vez localizadas las parcelas libres en los seis barrios, detectados los bloques a derribar y concitado el consenso vecinal, el Consistorio se ocuparía de levantar nuevos edificios de viviendas donde se realojarían esas familias. Según adelantó el edil socialista, los pisos serían de protección oficial -libres o tasados- y se adjudicarían en función de la renta de las familias. «En el caso de que algunas se trasladen a casas más grandes, deberán pagar la diferencia de metros a precio de protección social», agregó.
Inspirado en un proyecto desarrollado con éxito en el barrio pamplonés de la Rochapea, Lazcoz anticipó que la financiación del plan correrá en buena medida a cargo de la Administración municipal. «En Pamplona se comenzó con un edificio de 45 pisos y una inversión mínima. Nosotros podríamos iniciar el plan de forma similar o con más bloques, con la apertura de una línea de crédito, como hizo la sociedad Ensanche 21 en su día para acometer la expansión de la ciudad», señaló.

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